El Partido socialista se mantendrá como la fuerza más votada en A Coruña tras gobernar durante 28 años y el próximo domingo conseguirá un mayor respaldo de los electores que el recibido en los comicios de 2007. Según la encuesta elaborada para LA OPINIÓN por la empresa Ipsos, la lista encabezada por Javier Losada, que ahora tiene once concejales, logrará doce en las elecciones del 22 de mayo, un edil más que le permitirá repetir un gobierno bipartito con el BNG. El Partido Popular mantendrá los diez escaños que tiene actualmente en María Pita.
El BNG perderá dos ediles y se quedará con cuatro, según el sondeo, que pronostica además la entrada de un concejal de Esquerda Unida-Os Verdes en el Ayuntamiento. La formación nacionalista paga la división interna a la hora de conformar la candidatura de municipal. Henrique Tello, actual teniente de alcalde, había encabezado la lista del BNG desde 1995 y ha desaparecido de la que lidera Xosé Manuel Carril.
Con una participación estimada del 60%, (seis puntos más que en 2003), los coruñeses respaldarán la labor del alcalde, Javier Losada, con un 39,5% de los votos, un 4,5% más que en las anteriores elecciones. Este dato supone una cierta recuperación tras el resultado de 2007 cuando los socialistas bajaron 10,7% puntos de respaldo respecto de los comicios de 2003.
La lista del PP, encabezada por Carlos Negreira, contará con el apoyo del 31% de los electores, el mismo que obtuvo en 2007 cuando logró pasar de siete a diez concejales, coincidiendo con la ausencia de Francisco Vázquez de la lista del PSOE. Quedará a 8,5 puntos de los socialistas.
De confirmarse los datos de la encuesta el próximo domingo, los coruñeses se muestran ajenos a las continuas denuncias del candidato popular sobre supuestos casos de corrupción del Ejecutivo local. Tampoco parece haber hecho mella la idea de que la ciudad está gobernada por una “coalición radical” como insiste en repetir Carlos Negreira en alusión a la alianza entre el PSOE y el BNG.
Lejos de percibir ese caos y desgobierno que dibuja el PP, los coruñeses darán entrada en la Corporación municipal a una cuarta fuerza política y el cabeza de lista de Esquerda Unida, César Santiso, ocupará un escaño en María Pita con el respaldo del 5,5% de los electores.
El partido Unión Coruñesa, de Carlos Marcos, que podría ejercer de bisagra en un hipotético empate entre el PP y el resto de partidos, se queda muy lejos de entrar en la futura corporación.
BNG y PP serán en la práctica los perdedores de las próximas elecciones. En el caso de la formación nacionalista será llave del próximo Gobierno pero cederá dos escaños; uno de ellos iría a parar al PSOE y el otro, a Esquerda Unida.
En el caso del Partido Popular, mantener los resultados en número de concejales y en porcentaje de votos podría interpretarse como una derrota en un momento en que las medidas del Gobierno central, presidido por Rodríguez Zapatero, restan respaldo a los candidatos socialistas.
Carlos Negreira apostó fuerte por lograr la Alcaldía de A Coruña al mantenerse estos cuatro años como líder de la oposición en lugar de optar a una consellería en el Ejecutivo de Feijóo. Limitarse a igualar los resultados que obtuvo en 2007, la primera vez que se presentó a las elecciones locales coruñesas, no podría considerarse un buen dato cuando el objetivo es lograr la mayoría absoluta y en último caso, y como mal menor, ser la fuerza más votada por delante del PSOE.
De confirmarse este pronóstico, el techo del PP en A Coruña podría estar por debajo de la mayoría absoluta porque en este momento de crisis y de recortes económicos y con la tendencia de voto favorable a los populares en toda España Carlos Negreira tendría todo a su favor para que el PP pudiera gobernar en el Ayuntamiento de A Coruña por primera vez.
Javier Losada es la otra cara de la moneda. Si obtiene los doce escaños que pronostica el sondeo de Ipsos se quedaría a dos concejales de la mayoría absoluta con el colchón que le dan los cuatro ediles del BNG y el de Esquerda Unida. El candidato socialista podría suscribir la propuesta del PP de dejar que gobierne la lista más votada e incluso podría tener oportunidad de gobernar en solitario con acuerdos puntuales si los nacionalistas optan por no entrar en el Ejecutivo.
El candidato socialista obtendría además mejores resultados en esta ocasión, en la que sufre las críticas veladas del exalcalde Francisco Vázquez desde la precampaña electoral, que en los comicios de 2007, cuando se presentó amparado por el entonces embajador en el Vaticano.
Vázquez no ha dudado en afirmar públicamente que ha roto las relaciones con el que fuera su mano derecha durante décadas, Javier Losada y con la número dos de la lista del PSOE, Carmen Marón. El pasado martes aprovechó un encuentro con el alcalde, el socialista López Orozco, para cuestionar los pactos con el BNG. El PP elogia la figura de Vázquez y la compara con Javier Losada, al que censura su falta de carisma; sin embargo, este acercamiento de Vázquez a los populares, lejos de restar votos al cabeza de lista del PSOE, parece que se los sumaría si el próximo domingo se confirman los datos del sondeo.








































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