Estrellas al rojo vivo
Con la pasión y el rigor que le caracteriza, Juan Tejero aborda en El grupo salvaje de Hollywood (Dioses y monstruos) la primera entrega de un hipnótico y fascinante viaje al lado oscuro de las estrellas que hicieron de sus días una turbulenta película de episodios bigger than life. Durante décadas, el Hollywood dorado fue la meca del cine y también del sexo, la bebida, las drogas y el divorcio. Tras las lustrosas apariencias de glamour y lujo se escondían secretos inconfesables que, de salir a la luz impúdica, podrían arruinar una carrera. Y, de hecho, algunas carreras se fueron por el desagüe al hacer públicos ciertos (e inciertos en algunos casos) desechos escabrosos. El star system ha sido en muchos casos una apisonadora que ha aplastado sueños y prestigios de forma implacable. No es sencillo vivir en un mundo de halagos, riqueza, vanidades y éxito. Un mundo también de inseguridades en el que cumplir años es una condena, y en el que comportamientos que se salen de lo común puede ser pasto de papeles amarillentos. Carne de escándalo.
El primer volumen (T&B editores) se aproxima al abismo de estrellas más lejanas para gran parte de los espectadores más jóvenes: John Barrymore, Tallulah Bankhead, Fatty Arbuckle… Historias que, como sucede en el último caso, arrojaron al fango a quien vivía en la cumbre. Más conocidos son Errol Flynn, eternamente abrazado a una botella y a una mujer; Elizabeth Taylor, con sus romances volcánicos y abrasadores; Robert Mitchum y su afición a pasarse de la raya… en todos los sentidos. Los agentes de prensa se ganaban el sueldo intentando mantener sus vidas fuera del torbellino de la polémica. ¿Qué decir de Marlene Dietrich o Steve McQueen, personalidades a las que la palabra rutina les escocía?
Pero el libro no sólo se ocupa de las estrellas. Dos capítulos interesantísimos están dedicados a Louella Parsons y Hedda Hopper, las dos cotorras de Hollywood que podían encumbrar o destruir a alguien con sus artículos, y la revista Confidential, amasijo de páginas sensacionalistas que se cebaba con aquellos nombres que podían garantizar titulares a cinco columnas y muchas ventas en un público ávido de morbo. En definitiva, un libro espléndidamente editado y saludablemente objetivo que propone una visión diferente a la fábrica de sueños, llena de pesadillas.

